Despierta y con todos los sentidos abiertos

Hola mis queridos aventureros espero se encuentren bien, ya preparados para este cierre del año 2022, que increíble lo rápido que pasa el tiempo y como cambia todo, hace unos meses estaba en mi país y ahora estoy pasando los últimos meses del año en otro país. 

Sinceramente estoy en uno de esos días donde romántizo todo lo que hago y veo, pero se siente rico vivir así. 

Hay cosas que todavía me sorprenden- Si yo sé-  que a penas y son dos meses, fuera de mi país, pero es chistoso porque es como un nuevo descubrir todos los días y cada vez me doy cuenta, que lo que estoy viviendo, no es ni la milésima parte de lo que estoy por descubrir. 

Ese pensamiento me llena de muchas ilusión porque siempre había soñado con viajar alrededor del mundo, conocer nuevas culturas probar nuevos platillos de comida, etc. Tal vez en mi vida pasada era una nómada, y por eso añoro esa sensación. 

Durante estos dos meses he meditado acerca del sentimiento antes descrito, y del sentido de aventurarme a lo desconocido. Y que muchas veces nosotros limitamos ese sentimiento por diferentes miedos y sinceramente lo único que logramos al anteponer nuestros miedos antes que nuestros sueños, es la simple consecuencia de no serle fiel a esos sueños. 

Pero algo que si les diré aventureros que por muy triviado (no sé si existe esa palabra jajajaja)  que se escuche viajar te abre la mente independientemente donde sea y que tipo de viaje sea y es que para los que venimos de países de tercer mundo como yo, nos sorprendemos de las diferencias abismales que hay. Pero con esto no quiero decir que mi país no tiene lo suyo claro es un paraíso potencial en hacer cosas grandiosa media vez tengamos buenos gobernantes. Pero no me meteré en ese tema. 

El punto que en vista que estoy en ese proceso de romanticismo, quería contarles que hace unos pocos días mis ojos vieron como pasamos de verano a otoño y fue como transportarme a la caricatura de Charlie Brown, ellos tienen episodios que nos ilustran tan bien  esa transiciones de temporada, y este fue el recuerdo o el pensamiento mas cercano que había tenido con esos cambios de temporada. 

Un día que venia caminando por la calle, me di el tiempo de pensar y ser tan agradecida porque todos mis sentidos podían percibir esa sensación mas haya de una caricatura era real para mi y podía sentir la brisa en mi pelo y el sonido de las hojas caer.

Ahí fue cuando me di cuenta, que todas esas sensaciones eran mi presente y mi nueva realidad. Y me sentí agradecida porque mis ojos estaban viendo cosas maravillosas. 

Al mismo tiempo le pedí  a Dios o al universo que me permitan seguir aventurandome a lo desconocido y no anteponer mis miedos y poder experimentar experiencias que me quiten el aliento, que me hagan soñar y que me enseñe lo maravilloso que es nuestra madre tierra. 

Y me prometí a mi misma estar despierta y con todos los sentidos abiertos para poder  recibir todo lo bueno que esta viniendo hacia a mi. 

Gracias aventuraros por tomarse el tiempo de leer, ha esta aventurera llena de muchos pensamientos y reflexiones. Nos leemos pronto en la próxima aventura.